El 93% de tus operaciones no importan (y por qué tienes que hacerlas todas)
En un sistema de seguimiento de tendencia sobre acciones, el 93% de las operaciones no aporta nada al resultado final. No es una forma de hablar: sobre 66.048 operaciones reales de acciones americanas entre 1950 y 2024, el 56% pierde dinero, el 37% siguiente solo sirve para tapar ese agujero y menos del 7% genera todo el beneficio de la estrategia. Ese 93% de en medio, sumado, da cero. Se cancela consigo mismo.
Lo he replicado con mi propia base de datos (Norgate, exactamente la misma que usa el estudio) y me salen 65.281 operaciones contando la misma historia: la curva de resultado acumulado cruza el cero en el percentil 92 y, si borro solo el mejor 7% de las operaciones, el resultado de 75 años cae de 31.326R a 2.575R. Un 92% menos por quitar un puñado de operaciones de sesenta y cinco mil.
Y ahora el matiz que convierte este dato en algo útil en lugar de peligroso: no puedes saltarte ese 93%. No sabes de antemano cuáles serán las buenas. Aquí te enseño la distribución completa, de dónde sale, cómo la he reproducido y por qué el problema de verdad de esta estrategia no es la señal, sino los costes.
Qué significa exactamente que el 93% de tus operaciones no importan
El experimento es simple y por eso es demoledor. Coges las 66.048 operaciones que generó el sistema en 75 años, las ordenas de la peor a la mejor y vas acumulando lo que gana o pierde cada una. Lo que sale es esto:
La curva del estudio: más de la mitad de las operaciones cavan un agujero de unos 24.000R, el tramo central lo tapa y todo el beneficio nace en el último 7%.
| Tramo de operaciones | % del total | Qué hacen | Resultado acumulado |
|---|---|---|---|
| Las peores | 56% | Pierden dinero, una detrás de otra | Hunde la curva hasta unos −24.000R |
| El tramo central | ≈37% | Solo reponen las pérdidas anteriores | Vuelve a 0R en el percentil 93 |
| Las mejores | menos del 7% | Generan todo el beneficio | Dispara la curva a unos +30.000R |
El texto del propio estudio lo dice sin rodeos: “less than 7% of the trades were responsible for generating all of the strategy’s profits”. Menos del 7% de las operaciones generó todo el beneficio de la estrategia.
Antes de seguir, una aclaración imprescindible, porque si no el gráfico no se entiende. El resultado de cada operación no se mide en euros ni en porcentaje sobre el precio de entrada, sino en R, es decir, en múltiplos del riesgo inicial:
PnL en R = (precio de salida − precio de entrada) / (precio de entrada − stop inicial)
El denominador es lo que arriesgabas al entrar. El ejemplo del propio estudio: si entras a 100 $ y tu stop está en 80 $, ganar 10 $ es 0,2R; si el stop está en 98 $, ese mismo +10 $ son 5R. Medirlo así evita que las acciones más volátiles dominen artificialmente el resultado y permite comparar operaciones de 1955 con operaciones de 2024.
Con esa vara de medir, la frase “el 93% no importa” tiene un significado contable exacto: el 93% de las operaciones, en agregado, suma cero. Ni una cosa ni la otra.
El estudio: 66.048 operaciones reales de acciones americanas desde 1950
Esto no sale de un blog ni de una simulación de sobremesa. Hay dos papers encadenados.
El original es de noviembre de 2005: Cole Wilcox y Eric Crittenden, de Blackstar Funds, publicaron “Does Trend Following Work on Stocks?” (también en The Technical Analyst nº 14). La pregunta era simple: el seguimiento de tendencia, que se lleva usando décadas en materias primas y divisas, ¿funciona también sobre acciones sueltas?
La actualización es de enero de 2025: Carlo Zarattini (Concretum Research), Alberto Pagani (Universidad de Parma) y el propio Cole Wilcox, con el título “Does Trend Following Still Work on Stocks?”. Y aquí está lo que a mí me hizo levantar la ceja: usan Norgate como fuente de datos, que es exactamente la base que tengo yo en local. O sea, que esto no es “un estudio por ahí dice que”. Esto lo puedo reproducir con su misma fuente y sus mismas reglas, y enseñar lo que sale en mi pantalla.
| Wilcox y Crittenden (2005) | Zarattini, Pagani y Wilcox (2025) | |
|---|---|---|
| Periodo | 1983-2004 (22 años) | 1950-2024 (unos 75 años) |
| Universo | 24.057 valores de NYSE, AMEX y Nasdaq | 31.000 acciones de NYSE, AMEX y Nasdaq |
| Valores ya desaparecidos incluidos | 12.673 (más del 52%) | unas 24.000 |
| Fuente de datos | Base propia de Blackstar | Norgate |
| Nº de operaciones | más de 18.000 | 66.048 |
| Porcentaje de acierto | 49,3% | 43,90% |
| Ratio ganadora/perdedora | 2,56 | ≈2,7 |
| Esperanza por operación | +15,2% (duración media 305 días) | +0,50R (duración media 233 días) |
| Costes descontados | 0,5% por operación completa | 0,5% por operación completa |
Fíjate en la fila de los valores desaparecidos, porque es la que separa un estudio serio de un folleto. El universo incluye todas las acciones, también las que quebraron y dejaron de cotizar: Enron, Lehman, WorldCom, Kmart, Circuit City y otras veinticuatro mil compañías que ya no existen. Si solo miras las supervivientes, estás eligiendo ganadoras a toro pasado y el resultado que obtienes es basura que además parece buenísima.
Un apunte de honestidad que conviene dejar por escrito: los autores venden esto. Wilcox viene de Blackstar y de Longboard Asset Management, y Zarattini vende investigación cuantitativa desde Concretum. El paper de 2005 es literalmente un documento comercial. Eso no invalida los datos, pero sí obliga a comprobarlos, que es lo que he hecho.
Y una precisión de atribución, porque se está citando mal por ahí: el famoso 93/7 es un resultado de la actualización de 2025, no del original. El paper de 2005 ya mostraba la asimetría brutal (un 17% de operaciones ganaron un 50% o más, y menos del 3% perdieron un 50% o más), pero nunca puso ese número.
Las dos reglas del sistema que se puso a prueba
La estrategia analizada tiene una simplicidad que asusta. Es seguimiento de tendencia en su forma más pura, sin adornos.
| Elemento | Regla exacta |
|---|---|
| Entrada | Si el cierre ajustado del día iguala o supera el máximo histórico de cierre de toda la vida de la acción, se compra a la apertura del día siguiente |
| Salida | Trailing stop calculado como ATH × (1 − ATR/ATH)^10, con un ATR de 42 días. Se actualiza a diario y nunca baja. Si el cierre lo rompe, se vende a la apertura del día siguiente |
| Filtro de precio | Cierre superior a 10 $ en la versión 2025 (15 $ en la de 2005), sobre precio sin ajustar |
| Filtro de liquidez | Volumen medio en dólares de 42 días superior a 1 millón, con el umbral escalado hacia atrás por inflación (unos 600.000 en 2005, unos 300.000 en 1980) |
| Dirección | Solo largos. Nada de ponerse corto |
| Costes | 0,5% descontado en cada operación completa (comisión más deslizamiento) |
Compras fuerza máxima y aguantas hasta que se gira. Ya está. La razón de usar el máximo histórico la explican los autores: elimina la ambigüedad, porque una acción en máximo histórico está en tendencia alcista bajo cualquier definición razonable.
Ojo con el stop si quieres montarte el sistema: es una potencia, no una resta lineal de 10 veces el ATR. Se le parece cuando el ATR es pequeño respecto al máximo, pero en acciones muy volátiles la fórmula de potencia da un stop bastante más ceñido. Si el ATR es el 5% del máximo, (0,95)^10 = 0,599, o sea un stop un 40% por debajo, mientras que la resta lineal daría un 50%. Hay que programar la potencia.
Sobre por qué no hay cortos, los autores lo argumentan y me parece impecable: no se puede modelar históricamente qué acciones eran prestables, ni las recompras forzosas, y sobre todo la asimetría juega en contra, porque una acción solo puede caer un 100% pero puede subir sin techo. Y esa asimetría es justo el motor de todo lo que estamos viendo.
Qué pasa si borro el mejor 7% de las operaciones
Lo he corrido con mi Norgate, mismo periodo, mismas reglas: 65.281 operaciones entre 1950 y 2024. Y luego he hecho el experimento bruto: quitar el 7% mejor de las operaciones y volver a sumar.
| Métrica | Estudio 2025 | Mi réplica con Norgate |
|---|---|---|
| Nº de operaciones | 66.048 | 65.281 |
| Percentil donde la curva vuelve a cero | 93 | 92 |
| Tramo que genera todo el beneficio | menos del 7% | ≈8% superior |
| Ganadora media | +1,90R | +1,82R |
| Perdedora media | −0,70R | −0,66R |
| Duración media de las ganadoras | 370 días | 360 días |
| Duración media de las perdedoras | 125 días | 132 días |
| Porcentaje de acierto | 43,90% | 46% |
| Operaciones que ganaron más de 15R | 202 | 185 |
Y el resultado del experimento: la suma total de mi réplica son 31.326R. Quitando únicamente el mejor 7% de las operaciones, se queda en 2.575R. Un 92% menos. Setenta y cinco años de trabajo, sesenta y cinco mil operaciones, y el resultado entero dependía de unos pocos miles de aciertos gigantes que supo dejar correr.
Que los números no cuadren al decimal con el paper es lo esperable (el periodo exacto y algún umbral difieren), pero el fenómeno se reproduce con nitidez usando la misma fuente. Eso es lo que importa.
Cortar pérdidas y dejar correr ganancias, cuantificado
Ese refrán que todo el mundo repite como un loro tiene aquí su traducción numérica. Mira la forma de la distribución:
La operación más repetida pierde exactamente lo que arriesgabas (salta el stop), pero la cola derecha se estira hasta el infinito. Colas gordas a tu favor.
| Métrica de la distribución (2025) | Valor |
|---|---|
| Operaciones analizadas | 66.048 |
| Resultado medio por operación | +0,50R |
| Ganadora media | +1,90R |
| Perdedora media | −0,70R |
| Porcentaje de acierto | 43,90% |
| Duración media (todas) | 233 días |
| Duración media de las ganadoras | 370 días |
| Duración media de las perdedoras | 125 días |
El pico del histograma está en −1,0R, con 18.694 operaciones. Es decir: la pérdida típica es exactamente el riesgo que habías presupuestado. Salta el stop, fuera, siguiente. Y a la derecha, la cola se estira: más de 14.800 operaciones (el 22% del total) ganaron más de 1R, y la última barra, la de “más de 15R”, contiene 202 operaciones. Quince veces lo arriesgado, y algunas mucho más.
Compara las dos colas y entenderás la mecánica entera: la izquierda es finísima porque el stop trunca las pérdidas, y la derecha es gruesa porque nada trunca las ganancias. Ese es todo el truco, y por eso la gestión del riesgo por operación no es un accesorio del sistema, es el sistema.
Lo mismo en la dimensión del tiempo: las ganadoras viven 370 días de media y las perdedoras mueren en 125. Casi el triple. Cortas rápido lo que no funciona y dejas correr, correr y correr lo que sí. Y de propina, esa duración media por encima del año coloca a las ganadoras en el tramo de plusvalías a largo plazo en Estados Unidos.
Y ojo al dato que a mucha gente le rompe la cabeza: con un acierto del 43,90%, se pierde en más de la mitad de las operaciones y el sistema gana igualmente, porque la ganadora media casi triplica a la perdedora media. No se trata de acertar mucho. Se trata de perder poco cuando fallas y ganar mucho cuando aciertas.
Por qué no puedes saltarte ese 93%
Vale, Iván, entonces si el 93% no aporta nada, me lo salto y hago solo el 7% bueno. Aquí está la trampa mortal, y por eso este dato mal entendido es peligrosísimo.
No puedes, porque no sabes de antemano cuál va a ser ese 7%. Es imposible saberlo. Cuando compras una acción en máximo histórico no tienes ni idea de si va a ser un latigazo de −1R o una de esas 202 operaciones que se multiplicaron por más de quince. Al entrar parecen todas exactamente iguales.
Así que tienes que hacer las sesenta y cinco mil. Ejecutar con disciplina todas las operaciones “inútiles”, comerte todas esas pérdidas pequeñas, precisamente para estar dentro, seguro, cuando aparezca la que lo cambia todo. El edge no está en adivinar, está en no faltar a ninguna cita. La disciplina de hacer las aburridas es lo que te paga las gordas.
Esto explica de paso por qué tanta gente abandona una estrategia que funciona: un porcentaje de acierto del 43,90% es durísimo psicológicamente. Pierdes en el 56% de tus operaciones y tienes que aguantar rachas largas de puro ruido esperando al 7% que lo justifica todo. La mayoría se baja antes de que llegue. Es, con diferencia, el error más caro de esta lista.
El sistema da un 15% anual… hasta que pagas comisiones
Y ahora el matiz que separa esto de los vendehumos, porque hasta aquí parece el santo grial.
En el papel, sin fricciones, la cartera del estudio actualizado da un 15,19% anual compuesto entre 1991 y 2024, frente al 11,2% del mercado, con un alfa anualizado del +6,18% antes de comisiones. La cartera original de Blackstar, entre 1991 y 2004 y neta de todos los costes, daba un 19,3% anual frente al 12,0% del S&P 500 Total Return, con una caída máxima del −20,8% frente al −44,7% del índice. Precioso.
Pero eso es un mundo de laboratorio. Mira lo que pasa cuando lo metes en una cuenta real:
El mismo sistema, la misma señal: la diferencia entre batir al mercado y quedarse a la cuarta parte es la rotación.
| Escenario | Rentabilidad anual | Alfa |
|---|---|---|
| Sistema teórico, sin fricciones | 15,19% | +6,18% |
| Cuenta de 100.000 $, sin control de rotación | 2,5% | −4,6% |
| Cuenta de 100.000 $, con control de rotación | 13% | +4,9% |
| Comprar el mercado y no hacer nada | 11,2% | referencia |
Léelo otra vez, porque es la parte importante del artículo. En una cuenta de 100.000 $ sin control de rotación, ese 15% se desploma al 2,5%, con un lastre de comisiones superior al 10% anual. Y el mercado, comprando el índice y yéndote a la playa, daba un 11,2%. O sea: tanto sistema, tanto máximo histórico, tanta operación, para acabar ganando cuatro veces menos que quien no hizo nada. Es un chiste, y encima caro.
¿Quién es el asesino? La rotación. El sistema abre y cierra posiciones sin parar y cada movimiento paga peaje. Cuando los autores le meten un control de rotación, un filtro para no operar como un poseso, el sistema vuelve al 13% anual con un lastre de comisiones inferior al 1% y un alfa del +4,9%, y es viable desde 100.000 $ hasta 100 millones.
La misma señal. Lo único que cambia es no dejarse comer por los costes. La ejecución importa más que la idea.
Lo que el propio estudio reconoce que no funciona
Un estudio serio se reconoce por lo que admite. Estas son las grietas, y conviene que las tengas delante antes de emocionarte:
- Los costes matan la versión ingenua. Es la limitación número uno, la del apartado anterior: sin control de rotación, en cuentas pequeñas el sistema base es inviable.
- El edge se ha estrechado. El resultado medio por operación cayó de 0,39R antes de 2005 a 0,31R después, tras la publicación del paper original. Un 20% menos. El fenómeno sobrevive fuera de muestra, pero más flaco.
- El stop no te protege de los huecos de apertura. 5.497 operaciones, el 8% del total, perdieron más de 1R, casi siempre por noticias inesperadas que abrieron con hueco a la baja: fraudes, quiebras y crashes súbitos tipo 1987 o marzo de 2020. Ese −1R “garantizado” no está garantizado.
- El porcentaje de acierto es psicológicamente brutal. Ya lo hemos visto: fallas más de la mitad de las veces.
- Solo largos, solo Estados Unidos, solo acciones líquidas. No se prueban cortos ni otros mercados, y los filtros de precio y volumen dejan fuera a las small caps ilíquidas, donde a veces están los mayores movimientos y también los mayores fraudes.
Cómo llevar esta lógica a la práctica sin arruinarse por el camino
Hay un segundo problema, más peligroso que los costes, y este te lo cuento por experiencia propia. Si todo el beneficio vive en un puñado de operaciones y no sabes cuáles son, tienes que cogerlas todas. Todos los días, delante de la pantalla, ejecutando cada señal, incluidas las miles de aburridas.
¿Y el día que fallas una? Que tienes una reunión, o estás de viaje, o simplemente se te pasa, y justo esa era una de las de la cola. Y adiós. Se te va el resultado de años por una operación que no llegaste a coger. A mí me ha pasado, y duele muchísimo, porque no hay forma de recuperarlo.
Depender de ti mismo, todos los días, sin fallar ni una, teniendo un trabajo, una familia y una vida, no es realista. En mi opinión solo hay dos salidas buenas:
- Dilatar la operativa en el tiempo. En vez de operar a diario, trabajar en marcos más amplios con muchas menos operaciones. Mata dos pájaros de un tiro, porque de paso baja la rotación y con ella los costes.
- Automatizarlo, si lo quieres operar fino y rápido, para no depender de tu disciplina un lunes a las nueve de la mañana.
Lo que no puedes hacer es fiarlo a estar tú ahí cada día sin fallar. Porque no vas a poder. Nadie puede.
Si estás empezando y quieres construir la base antes de meterte en sistemas, empieza por aquí: aprende a invertir paso a paso, que es donde monto los cimientos sin humo.
Y si esta forma de pensar te encaja, es exactamente lo que trabajamos dentro de TurboBolsa con el método Dharma: montar una cartera con esta misma lógica, la de cortar rápido lo malo y dejar correr los aciertos, pero de una forma mucho más sencilla de llevar. Sin vivir pegado a la pantalla y sin depender de cogerlo todo a diario. O sea, quedándote con lo bueno de esto y quitándote de encima justo la parte que lo hace imposible de aguantar para una persona normal.
Fuente y método: datos de Zarattini, C., Pagani, A. y Wilcox, C. (2025), “Does Trend Following Still Work on Stocks?” (Concretum Research, SSRN 5084316), que actualiza a Wilcox, C. y Crittenden, E. (2005), “Does Trend Following Work on Stocks?” (Blackstar Funds / The Technical Analyst nº 14). Universo de 31.000 acciones comunes de NYSE, AMEX y Nasdaq entre 1950 y 2024, con unas 24.000 deslistadas incluidas (libre de sesgo de supervivencia), datos de Norgate ajustados por dividendos, splits y operaciones societarias. Reglas: compra a la apertura siguiente al cierre en máximo histórico; venta a la apertura siguiente a la rotura del trailing stop ATH × (1 − ATR/ATH)^10 con ATR de 42 días; filtros de 10 $ de precio y 1 millón de dólares de volumen medio escalados por IPC; 0,5% de coste por operación completa; solo largos. La réplica propia (65.281 operaciones, 1950-2024) se ha ejecutado con la misma fuente Norgate y las mismas reglas. Las cifras del apartado de costes proceden de la segunda parte del estudio publicada por Concretum. Última actualización: 12 de septiembre de 2026.
Los análisis aquí mostrados tienen un objetivo meramente didáctico y en ningún caso son recomendaciones de inversión de ningún tipo. El seguimiento de tendencia implica riesgos, incluidas rachas largas de pérdidas y operaciones que pierden más de lo presupuestado por huecos de apertura. Cada persona es responsable de gestionar su capital.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa que el 93% de las operaciones no importan?
Que si ordenas las 66.048 operaciones del estudio de peor a mejor y vas acumulando el resultado, el 56% peor hunde la curva hasta unos −24.000R, el 37% siguiente solo repone ese agujero y la curva vuelve a cero en el percentil 93. Todo el beneficio, hasta unos +30.000R, lo genera el 7% restante.
¿De qué estudio sale el dato del 93 contra 7?
De Zarattini, Pagani y Wilcox (2025), 'Does Trend Following Still Work on Stocks?', que actualiza el clásico de Wilcox y Crittenden de 2005. Analiza 66.048 operaciones sobre 31.000 acciones de NYSE, AMEX y Nasdaq entre 1950 y 2024, con unas 24.000 deslistadas incluidas y datos de Norgate. El original de 2005 mostraba la asimetría, pero no puso ese número.
¿Puedo operar solo ese 7% bueno y saltarme el resto?
No, y ese es el punto. Cuando compras la acción en máximo histórico no sabes si va a ser un latigazo de −1R o una operación de más de 15R como las 202 que registra el estudio. Parecen todas iguales al entrar. Tienes que ejecutar las aburridas para estar dentro cuando aparezca la que lo paga todo.
¿Cuál es el porcentaje de acierto de un sistema de seguimiento de tendencia?
En el estudio de 2025, un 43,90%: pierde en más de la mitad de las operaciones. Aun así gana porque la ganadora media es de +1,90R y la perdedora media de −0,70R, casi tres veces menos. En mi réplica con Norgate el acierto sube al 46%, con +1,82R y −0,66R. No se trata de acertar mucho.
¿Por qué los costes destrozan esta estrategia?
Por la rotación. El sistema abre y cierra posiciones sin parar y cada operación paga peaje. En una cuenta de 100.000 $ sin control de rotación, el 15,19% anual teórico se desploma al 2,5%, con un lastre de comisiones superior al 10% anual y un alfa de −4,6%. Con control de rotación se recupera hasta el 13%.
¿Cuánto duran las operaciones ganadoras frente a las perdedoras?
Las ganadoras viven 370 días de media y las perdedoras 125, según el estudio de 2025 (360 contra 132 en mi réplica). Eso es 'cortar pérdidas y dejar correr ganancias' cuantificado: el stop mata rápido lo que no funciona y no hay nada que trunque por arriba lo que sí funciona.
Ingeniero y divulgador de inversión sistemática. Invierto con método y datos desde 2008, y lo cuento sin humo en YouTube y en este blog.