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Estrategias de inversión

La volatilidad y sus cinco tipos, explicados con datos

Iván González
· actualizado el

La volatilidad es la medida de cuánto y cuán rápido se mueve el precio de un activo, sin distinguir si sube o baja. En bolsa se expresa como la desviación típica de los rendimientos diarios, anualizada. Para que tengas una referencia desde ya: el S&P 500 se mueve a un ritmo del 18,0% anual desde 1990. Esa es la volatilidad “normal” de la bolsa americana. En 2008 se disparó hasta el 41%; en 2017 apenas llegó al 7%.

En esta guía te explico qué es exactamente la volatilidad, cómo se calcula con un ejemplo que puedes reproducir, y los cinco tipos que te vas a encontrar cuando inviertas. Todos los datos son cálculos propios sobre cierres diarios reales; al final tienes la fuente y el método.

Qué es exactamente (y cómo se calcula)

El cálculo estándar tiene tres pasos: tomas los rendimientos diarios del activo, calculas su desviación típica y la multiplicas por la raíz cuadrada de 252, que son las sesiones de bolsa de un año.

Un ejemplo con números redondos: si un índice se mueve de media un 1% al día (su desviación típica diaria es del 1%), su volatilidad anualizada es 1% × √252 ≈ 15,9%. Por eso oirás que “la bolsa tiene una volatilidad del 15-20%”: es exactamente el rango donde vive el S&P 500 desde hace más de tres décadas (18,0% desde 1990, y 18,1% si miras solo los últimos diez años — el mercado moderno no es más tranquilo que el de antes, por mucho algoritmo que haya).

Dos matices importantes antes de seguir:

1. Volatilidad histórica (o realizada)

Es la volatilidad que ya ha ocurrido: la que calculas mirando hacia atrás sobre una ventana concreta, normalmente 30, 90 o 252 sesiones. Es un dato objetivo, no una opinión.

La ventana importa mucho. A cierre del 10 de julio de 2026, la volatilidad realizada a 30 sesiones del S&P 500 es del 15,0%: por debajo de su media histórica del 18%. Mismo índice, distinta ventana, distinta lectura: en el año completo 2008 fue del 41% y en 2017 del 7%. Entre el mercado más tranquilo y el más nervioso de las últimas décadas hay una diferencia de casi seis veces.

Volatilidad realizada a 30 sesiones del S&P 500 desde 1990: oscila alrededor de su media del 18% anual, con picos por encima del 80% en la crisis de 2008 y el COVID de 2020

La volatilidad realizada del S&P 500 en ventanas de 30 sesiones. La media de largo plazo es un 18%, pero en las crisis de 2008 y 2020 las ventanas cortas superaron el 80% (el año completo 2008 promedió un 41%). Se contrae durante años y explota en semanas.

2. Volatilidad implícita

Es la volatilidad que el mercado espera, y no se calcula mirando el pasado: se despeja del precio de las opciones. Si las opciones sobre un activo se encarecen, es que quien vende protección exige más prima, es decir, espera más movimiento.

El ejemplo universal es el VIX, que mide la volatilidad implícita a 30 días del S&P 500 usando los precios de sus opciones. Desde 1990 su media es 19,5 y su mediana 17,6.

Un detalle que casi nadie cuenta: la implícita suele cotizar por encima de la realizada. Quien vende el seguro cobra una prima por asumir el riesgo, igual que tu aseguradora del coche. Esa diferencia se llama prima de riesgo de volatilidad, y es el motivo de que “comprar protección” de forma permanente sea caro a largo plazo.

3. Volatilidad de una acción concreta

Las acciones individuales se mueven bastante más que su índice, porque no llevan la diversificación incorporada. Ejemplo real con las mismas fechas (julio 2021 a julio 2026): Apple tiene una volatilidad anualizada del 27,7% mientras el S&P 500, en ese mismo periodo, se queda en el 17,0%. Y Apple es de las grandes y “tranquilas”.

Para relacionar una acción con su mercado usamos la beta: cuánto tiende a moverse la acción cuando el índice se mueve un 1%. La beta de Apple frente al S&P 500 en esos cinco años es 1,20: tiende a amplificar un 20% los movimientos del mercado. Beta mayor que 1 = amplifica; menor que 1 = amortigua.

Aquí está una de las pocas comidas gratis de la inversión: una cesta diversificada tiene menos volatilidad que la media de sus componentes, porque no todo cae a la vez. Es la base matemática de la diversificación.

4. Volatilidad de mercado (el régimen)

Es la volatilidad del conjunto del mercado en cada momento, y define en qué régimen estás operando: calma o tormenta. El termómetro más usado es el propio VIX:

El VIX desde 1990 con sus dos regímenes: por debajo de 15 el mercado está en calma (32% de las sesiones) y por encima de 30 en estrés (8%); la media histórica es 19,5 y el máximo de cierre fue 82,69 en marzo de 2020

El VIX pasa la mayor parte del tiempo cerca de su media (19,5), pero cuando cruza 30 el mercado está en otro régimen. Fíjate en que los picos son verticales: el pánico no avisa, estalla.

Y el dato que más me gusta de toda esta guía, porque es la firma estadística del mercado: la volatilidad se agrupa. Un movimiento diario de más del 2% en el S&P 500 solo ocurre en el 6,6% de las sesiones. Pero después de un día así, la probabilidad de que el siguiente también supere el 2% sube al 21%: 3,2 veces más. La volatilidad llama a la volatilidad. Por eso los sustos no suelen venir solos, y por eso tiene sentido operar distinto según el régimen.

Probabilidad de un movimiento diario superior al 2% en el S&P 500: 6,6% un día cualquiera frente a 21% el día después de otro movimiento del 2%, es decir, 3,2 veces más

La firma del mercado: tras un día de ±2%, la probabilidad de repetir al día siguiente se multiplica por 3,2. Es el motivo matemático de que las tormentas duren más de un día.

Y si prefieres verlo contado con gráficas en movimiento: en este vídeo del canal analizo, con 35 años de datos, qué hace el S&P 500 exactamente después de que el VIX se dispare.

5. Volatilidad de precios (fuera de la bolsa)

El concepto no es exclusivo de las acciones: cualquier precio con oferta y demanda tiene volatilidad. En las materias primas la generan la estacionalidad (el gas en invierno), el clima (las cosechas) y los shocks de oferta (un conflicto que amenaza el suministro de petróleo). Es el mismo fenómeno que en bolsa, con un agravante: los mercados físicos son más estrechos, y un desequilibrio pequeño de oferta mueve mucho el precio.

Los cinco tipos, en una tabla

TipoQué mide¿Pasado o futuro?Referencia con datos
HistóricaLo que el precio ya se movióPasadoS&P 500: 18,0% anual desde 1990
ImplícitaLo que cotizan las opcionesExpectativaVIX medio: 19,5 desde 1990
De una acciónEl riesgo de un valor concretoPasado (y beta)Apple: 27,7% y beta 1,20 (2021-2026)
De mercadoEl régimen general (calma/estrés)PresenteVIX >30 solo el 8% de sesiones
De preciosBienes físicos, materias primasPasadoEstacionalidad, clima, shocks de oferta

Cómo usamos la volatilidad los inversores de sistema

Te cuento las tres aplicaciones que uso de verdad, porque la volatilidad no es un dato decorativo: es un ingrediente operativo.

  1. Dimensionar posiciones. A más volatilidad, menos tamaño. Si un activo se mueve el doble, con la mitad de posición tienes el mismo riesgo en euros. Herramientas como el ATR sirven exactamente para esto.
  2. Filtrar el régimen. Un sistema puede reducir exposición cuando el mercado entra en modo 2008. No para adivinar el futuro, sino porque, como has visto, la turbulencia se agrupa: gestionar el riesgo de hoy es la mejor defensa contra el de mañana.
  3. Calibrar expectativas. Ese 18% anual del S&P 500 es el peaje del largo plazo. Si no aceptas oscilaciones de ese calibre (con años al 41%), la solución no es esperar que no ocurran: es construir una cartera cuya volatilidad puedas sostener. De eso van las estrategias de inversión bien diseñadas.

Fuente y método: cálculos propios sobre cierres diarios de Norgate Data — S&P 500 y VIX desde enero de 1990, Apple de julio de 2021 a julio de 2026. Volatilidad = desviación típica de los rendimientos logarítmicos diarios × √252. Última actualización: 12 de julio de 2026.

Los análisis aquí mostrados tienen un objetivo meramente didáctico y en ningún caso son recomendaciones de inversión de ningún tipo. Cada persona es responsable de gestionar su capital.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la volatilidad en bolsa?

Es la medida de cuánto varía el precio de un activo en un periodo, sin distinguir si sube o baja. Se calcula como la desviación típica de los rendimientos diarios anualizada y se expresa en porcentaje: el S&P 500 tiene una volatilidad del 18% anual desde 1990.

¿Cómo se calcula la volatilidad?

Se toman los rendimientos diarios del activo, se calcula su desviación típica y se multiplica por la raíz cuadrada de 252, que son las sesiones de un año. Una desviación diaria del 1% equivale a una volatilidad anualizada de aproximadamente el 16%.

¿Una volatilidad alta es mala?

No por sí misma: es riesgo y, a la vez, la materia prima de la rentabilidad. Sin oscilaciones no hay retorno. El problema real es asumir más volatilidad de la que tu plan y tu estómago soportan.

¿Qué es el VIX y qué nivel se considera alto?

El VIX mide la volatilidad implícita a 30 días del S&P 500, la que cotizan sus opciones. Su media desde 1990 es 19,5. Por encima de 30 (solo un 8% de las sesiones) el mercado está en modo estrés; por debajo de 15, en calma.

¿En qué se diferencian la volatilidad histórica y la implícita?

La histórica mide lo que el precio ya hizo; la implícita es la que cotizan las opciones sobre lo que está por venir. La implícita suele estar por encima de la realizada: es la prima que cobran los que venden el seguro.

Iván González
Escrito por
Iván González

Ingeniero y divulgador de inversión sistemática. Invierto con método y datos desde 2008, y lo cuento sin humo en YouTube y en este blog.

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